Ofrenda de Día de Muertos al estilo Bafar®


Ofrenda de Día de Muertos al estilo Bafar®

Ofrenda de Día de Muertos al estilo Bafar®

Cada 1 y 2 de noviembre, las familias mexicanas montan su ofrenda para recibir a quienes se adelantaron. Las flores y las velas guían el camino, pero hay un elemento que es el verdadero corazón del altar: la comida. Más que un adorno, es el banquete de bienvenida, y poner los platillos que amaba tu difunto es uno de los gestos de cariño más profundos de esta tradición.

¿Qué comida poner en el altar de muertos?

Aunque esta respuesta depende de varios factores, aquí te presentamos algunas ideas para armar la mesa de tu ofrenda con sentido y propósito:

  • Empieza por sus platillos favoritos. El homenaje más personal no sigue una lista: pon lo que a tu ser querido le encantaba en vida. Si a tu abuelo le fascinaban los chilaquiles, prepáralos al estilo Bafar®, honrando ese gusto mejor que el platillo más elaborado. El sabor que reconocía es lo que lo invita a volver a casa.
  • Guisos que no fallan. A los platillos personales agrégales los tradicionales: pollo con mole, pozole o hasta unos tamales rellenos de Chorizo Ranchero Bafar®. Son guisos que honran el sabor y la memoria, y llenan la mesa de aroma. 
Tamales de chorizo con queso.

¿Quieres más ideas? Te invitamos a revisar todas nuestras recetas.

  • Ajusta la ofrenda según el día. La mesa cambia: el 1 de noviembre es para los más pequeños, con porciones chicas como unas empanadas o fruta; el 2 de noviembre es para los adultos, con tamales, mole caliente y café negro. Si tu altar honra a ambos, acomódalos en niveles distintos, por respeto y jerarquía. 
  • Después, comparte en familia. Cuenta la tradición que las ánimas se llevan la «sustancia» de la comida; por eso al día siguiente sabe distinto. Cuando los difuntos se retiran, la familia comparte esos platillos. Así, cocinar lo que todos disfrutarán honra a quien se fue y reúne a los vivos en la misma mesa.
Día de Muertos en familia.

Al final, la ofrenda no se trata de la mesa más grande, sino de la que contiene lo que amaban en vida. Cocina lo que les gustaba, compártelo con los tuyos y deja que los platillos hagan lo que mejor saben hacer: unir a los que están y recordar a los que se adelantaron.

Si buscas ideas para armar una ofrenda en un espacio pequeño, te invito a leer esta nota.